Sabes qué, no sé.
Era como que había bebido demasiado
Y las puertas del infierno
y de lo que tú llamas absurdo
estaban abiertas para mí.
Y pensé en pasar sin ti
No me pegues, tú también eres muy
tentadora
Pero no tanto como un baño de lodo
En la inmundicia de la culpa
Esa culpa que te corroe el día de
después
¡Qué no haríamos sin ella!
Me gusta sentirme de un color
vidrioso transparente
Sentir que me beben a mí
Y no viceversa
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Todo el mundo miente. Nadie se da cuenta