Me despierto en una cama desconocida
Mi cuerpo macilento, se retuerce y se
estira
Busca el tuyo, y encuentra olores
ajenos
Rayos de luz anaranjada rompen la
resistencia
de las persianas bajadas
Es el atardecer, es el amanecer,
poco importa.
Para la náufraga, el tiempo lo marcan
sus sueños
Le hacen ver como nuevo este mar de
muertos
Cadáveres grisáceos que van a la
deriva
y parecen bailar entre ellos
tambaleándose, torpes
como borrachos
31 de Marzo de 2013
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Todo el mundo miente. Nadie se da cuenta