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Mudez entre los árboles

Deja que me ate
una noche más

al abanico de sombra donde meces tu cintura

Deja que me deslice

como veces tan contadas,  sobre el hielo donde florecen caminos de sangre


Deja que me ría
                          como nunca antes

de la malicia y sus miradas

que sobre la superficie son inofensivas

pero una vez su hiel inoculada
 
                             me abate en estremecimientos


¡Y calla que en las aguas desalmadas limpié mis ropas!
plagadas de gritos

                                          [lejos queda, gacela enterrada una mañana antes de su sacrificio

Dame una noche,
sólo una más

        Para que llore en la madrugada el río de los pájaros


                                       y mi talle sea luz con el tronco

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Todo el mundo miente. Nadie se da cuenta