Creative Commons Licence

Desayuno sola por la mañana en una cafetería abarrotada


Tal vez debería emborracharme cada vez más a menudo

Despedirme más frecuentemente de tus besos

sentir como tu piel se acerca más al suelo

de la indiferencia

Qué frío se está, coño



Preguntarme por mi misma

cuando me veo en el espejo

Enviar postales con destino al vertedero

Saber cuando decir sí y cuando pedir perdón



Despedirse en el momento adecuado

Borrar contactos, dormir más horas

Pensar qué perdida andas

Lucía, ya ni yo te reconozco



Querrías decir no y te callas

Querrías follar más y pasas

Querrías beber un trago más

y lo haces



Y tu clítoris, que solo se deja tocar

por quien tiene la piel más manchada de sangre

clama venganza



Y yo, que solo quiero un puñetero café

que solo quiero invitarte a un maldito café

para mirarte sin ver nada

sin saber qué decir

pero mirarte, sólo eso.

Y sentir, algo más lento

el paso del tiempo


No hay comentarios:

Publicar un comentario

Todo el mundo miente. Nadie se da cuenta