Creative Commons Licence

Postal


Me gustaría despertarme, sentir la blancura de las sábanas y al incorporarme, como el calor rezagado entre ellas durante la noche, escapa hacia otras camas, o tal vez sólo se evapora por el aire, como los besos que dejo escapar mientras sueño y huyen más allá de la ventana que has abierto, cuyo paisaje no parece más que una postal. Bellísima, tan perfecta que siempre siento el impulso de cogerla y darle la vuelta para escribir por su reverso, o leer lo que alguien ya haya escrito. Tantas historias similares tienen que haber ocurrido en este lugar, que casi puedo oír el eco y los murmullos de antiguas conversaciones. En este pequeño oasis, a penas a unos palmos de una ilusión acristalada, con forma de palacio árabe y cumbres heladas, donde no existe tiempo, ni tampoco fuentes, mi agua eres tú. Tu cuerpo, tu risa, tu audacia, una ilusión materializada, que aún no logro asimilar, pero de la que imperiosamente necesito beber.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Todo el mundo miente. Nadie se da cuenta